lunes, 10 de julio de 2023

Presentación

 Alumna: Raquel Isbeth Carchichabla León 💖🌴🌲🌼


 El humedal más grande del Ecuador acaba de ser reconocido como Humedal de Importancia Mundial.


Dos de las áreas protegidas más importantes del Ecuador ahora son parte de algo más grande: el complejo de Humedales Cuyabeno- Lagartococha- Yasuní, que acaba de ser incluido en la lista de Humedales de Importancia Internacional por parte de la Convención RAMSAR. Una parte importante de la Reserva de Producción de Fauna Cuyabeno, y del Parque Nacional Yasuní, conforman las más de 770,000 hectáreas de este complejo de humedales, creando un importante corredor de conectividad entre las cuencas de los ríos Aguarico, Lagartococha, Napo y Yasuní.


El proceso detrás de este logro ha sido largo. Desde el 2014, WWF-Ecuador, junto con el Ministerio del Ambiente y el apoyo de WWF-Alemania y las comunidades locales, han trabajado arduamente para incorporar este lugar a la lista de sitios Ramsar existentes en el Ecuador, pues el levantamiento de información de un área tan extensa requiere de mucho tiempo y dedicación. Finalmente, el 24 de agosto de este año, la Convención Ramsar reconoció oficialmente al complejo de humedales Cuyabeno-Lagartococha-Yasuní. Esto cambia drásticamente la situación de los humedales protegidos en el país, pues se incorporan 770,000 hectáreas, a las 290,815 hectáreas de área total entre las 18 zonas ya existentes, lo cual convierte a este complejo de humedales, el número 19, en el más grande del país.

Humedales del ECUADOR

 

Los humedales, refugios de vida en Ecuador

 

Ecuador es el Destino Verde Líder del Mundo, pues es hogar de una diversidad impresionante de especies que encuentran en sus múltiples ecosistemas el espacio ideal para la vida. En el país existen más de 143 humedales que por sus condiciones y belleza se han constituido en escenarios para el turismo, la recreación y la conservación. 

 

Los humedales son extensiones marinas, pantanos, de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas que no excedan los 6 metros. Cumplen funciones ecológicas fundamentales, son indispensables para la existencia de agua dulce, ayudan a regular el clima, influyen en el control de la contaminación y de inundaciones, son hábitat de especies de flora y fauna e incluso pueden llegar a ser barreras contra tsunamis.  Además, son recursos de gran importancia económica y cultural para las poblaciones que habitan en sus alrededores.